Conseguí un cheque de pago diferido —electrónico o físico— emitido por una empresa real. Quien lo recibe puede consultarlo y verificarlo en el BCRA antes de aceptarlo.
Un cheque es una promesa de pago para una fecha futura. El problema de siempre: ¿cómo sé que ese cheque es de verdad y que me lo van a pagar?
Un cheque consultable resuelve eso: está emitido por una empresa real y queda registrado, así que quien lo recibe puede consultarlo y verificarlo antes de aceptarlo. Es como un pasaje con código: cualquiera puede chequear que es auténtico.
Del primer click a tu cheque en mano. Simple y sin vueltas.
El mismo respaldo, dos maneras de recibirlo. Elegí la que te sirve.
Se emite y se entrega al instante, sin envío ni papel. Ideal cuando necesitás pagar ya.
Se emite en papel y se envía por cadete o correo a todo el país, con una fecha de depósito definida.
Manejamos pagos de terceros, así que la confianza no es un extra: es el centro de todo lo que hacemos.
No hay costos ocultos. Cobramos una comisión que se calcula por millón sobre el monto del cheque. La ves completa antes de pagar.
Elegí el tipo y el monto. La comisión y la cotización final, exactas y por emisor, las ves en el portal.